10 de abril de 2017

"¡BASTA, BASTA, BASTA!"


                                                                                                                                                                Quino

¡Basta! ¡Basta! ¡Basta!... Mil renglones de la palabra "Basta" y de tantas  otras que brotan en momentos así.

Cuando era chiquita me hacía gracia la frase "Paren el mundo que me quiero bajar", por irrisoria, por imposible... Hoy, en cambio, ya no me hace gracia... Hoy anhelaría que se pudiera detener el mundo un instante para repensar las reglas del juego. Para que "jugar" fuera más justo para todos...

Ayer nos dormimos pensando en Micaela y en todas... Pensando en nuestras hijas y en las de todos... Pensando en ir a buscarlas siempre, de todos lados, tengan la edad que tengan, aunque sepamos que no debería ser así.

Como mamá de adolescentes debo decir que estoy llena de miedos. Continuamente se me mueve la estantería y siento que no sé de dónde agarrarme.

La semana pasada intentaron secuestrar a una compañera del colegio de una de mis hijas. A plena luz del día, en el barrio donde vivimos, solo unas cuadras más allá.
Es que las noticias que uno lee en el diario o ve en la tele pasan acá nomás, en Gualeguaychú o a la vuelta de la esquina.

Respiro profundo, hablo una vez más con ellas, intento ver de qué manera no volver para atrás con toda la independencia ganada. Porque les juro que lo primero que se me ocurre es volver a llevarlas a todos lados en la mochilita, pegaditas a mí... Pero ellas ya no caben ahí dentro y, además, mi espalda no podría resistirlo.

Entonces comienzo a pensar en otras opciones... Quisiera que el peligro más grande volviese a ser que pudieran caerse patinando en la plaza, o que se tropezaran al bajar de la calesita, pero esa etapa ya pasó hace siglos y hoy toca hacerse cargo de ésta.

Vivir con miedo no estaba en nuestros planes. Vivir con miedo  no es una opción. Vivir con miedo no debería valer para nadie.

Paremos el mundo un instante y pensemos opciones para volverlo un lugar  más seguro, más justo y amigable. Hagamos juntos un mundo del que nadie quiera bajarse...

27 de marzo de 2017

"CAVERNÍCOLA"

                                                                                                                                        Nina de San

"¡Miren, chicas!", les digo a mis hijas, "¿Ven el peinado de la mujer de la foto? Ese era el que se usaba cuando yo era chiquita".

La menor me mira un poco incrédula, pero sabe que bien podría ser cierto. Intuye que su madre es de la era Paleozoica... No existían los celulares, ni internet, ni netflix, ni ninguna de todas esas cosas absolutamente fundamentales para la vida, así que listo... ¡Soy de la época de las cavernas!

La mayor, en cambio, me dice que es mentira, que esos peinados se usaban en la década de los 50 y que además es una moda que jamás se llegó a usar acá.

A esta altura ya no sé qué me sorprende más ni qué me deja más boquiabierta, si los conocimientos sobre moda de la mayor o corroborar, una vez más, que si digo que llegué con Colón en la Santa María, la Pinta y la Niña, la menor se lo cree...

Igual ya estoy curada de espanto... porque una vez me preguntaron en el 1800 cuánto era que había nacido. Porque otra vez se rieron cuando se enteraron que "vaquero" era el equivalente a decir "jean". Porque no pueden creer que andaba sola en la calle desde muy chiquita, y no pasaba nada de nada. Porque en lugar de Snapchat jugaba al Tutti Frutti... Y podría seguir todo el dia.

Sepan algo, y presten mucha atención porque esto que voy a decirles es muy importante... Uno se da cuenta de que los hijos definitivamente crecieron cuando en lugar de vernos "grandes" comienzan a vernos "viejos".

Y contra eso no hay crema, gimnasia, ni radiofrecuencia que valga... Créanme, simplemente es así, es la ley de la vida.


25 de marzo de 2017

"CUMPLEBLOG"


Y como todos los 25 de marzo, desde hace algunos años, hoy estoy de festejo... Este blog está tan grande que, a esta altura, podríamos decir que ya está en la primaria.

Arrancó un poco tímido, arrancó con un poco de miedo... es que acá, en Argentina, todavía no éramos muchas las madres que escribíamos sobre maternidad...

#MaridoCocinero fue el que me dio el empujón que me faltaba, "probá, total, ¿qué perdés?". Y no sólo que probé, sino que además me gustó tanto que no pude parar.

Gracias a todos los que están ahí, desde siempre, desde el primer día.

Gracias a todos los que se sumaron y se siguen sumando en el camino.

Gracias a los que me escriben cosas tan lindas que me hacen poner colorada.

Gracias a los que encuentran  en este lugar un espacio para opinar libre y respetuosamente.

Gracias a los que le sacan el jugo opinando, haciendo catarsis, divirtiéndose, reflexionando y todas las cosas que este blog pueda llegar a inspirar...

¡Gracias! Porque a los que escribimos nos gusta que nos lean, y nada de esto sería posible sin ustedes ahí.

¡¡¡Felices 6 años!!!

17 de marzo de 2017

"¡BASTA DE VUELTAS!"

                                                                                                                                            Agustina Guerrero

Sí, basta de vueltas, basta de excusas. Porque ser mamá es mucho, pero no es todo.

Allá afuera hay una vida que te pertenece, que es tuya desde antes de tener hijos... ¡Salí a recuperarla!

Juntate a tomar un café con alguien, enganchate con una serie, andá a la peluquería, compráte algo para estrenar, entrá a una librería a hojear libros, anotate en algún taller de algo, visitá esa feria que te gusta, salí a caminar...

Y volvé a mirar a los ojos al que tenés al lado, como lo mirabas antes, como hace mucho que no lo mirás.

Y reíte con tu amiga de las mismas pavadas de siempre, como se reían antes, como hace mucho que no te reís.

Dejá, dejá de dar vueltas y salí a buscarla, salí que te está esperando... Esa vida que es tuya y que nadie más que vos puede vivirla. ¡Recuperála!

La maternidad no se merece que hagas tantos sacrificios en su nombre.

Hacélo por vos, hacélo por ellos... ¡Dále!


15 de marzo de 2017

"LOS CHICOS CRECEN..."

                                                                                                                  Nina de San


Sepan que si escribo esto es porque puedo, es porque sobreviví a los festejos de los 14 de la menor de la casa.

Es que  fue a lo grande, fue "a lo Tévez"... Y no porque hayamos gastado fortunas, sino porque esta niña no paró de festejar.

Atrás quedaron los cumples de un solo día, atrás quedaron eso y un montón de cosas más.

Definitivamente los chicos crecen y todo cambia... Lo dije mil veces, y lo sigo sosteniendo.

Acá un breve resúmen de los cambios más bruscos que vas a notar.

Señales inequívocas de que tu hij@ que cumple años, ya está grande...

- Antes festejaba con 20 compañeritos en un pelotero o saloncito... Ahora hace cien festejos, con los del cole nuevo, con los del cole viejo, con los del club, con los de acá a la vuelta, con...

- Antes comprabas un paquete de velitas y te seguían quedando para los próximos cumples... Ahora sacas la cuenta para ver si comprando tres paquetes llegás y no, no llegás.

- Antes el regalo era sorpresa, cualquier cosa comprada en una juguetería estaba más que bien. Ahora te va dando señales ,para nada sutiles, de lo que quiere desde seis meses antes, si es que no opta por lo más sencillo: "mejor plata".

- Antes querías darle un beso justo a las 00 hs. en punto, pero nunca llegaba despiert@... Ahora a esa hora recibe tantos mensajes que se desvela y l@ tenés que amenazar para que se vaya a dormir.

¿Les doy un consejo? Si tienen hijos grandes déjense uno o dos días de las vacaciones para recuperarse post cumpleaños. Háganme  caso, yo sé lo que les digo.
Madre avisada vale por dos.


10 de marzo de 2017

"FESTEJANDO"



A vos, linda, a vos que asomaste la cabeza al mundo antes de que el obstetra llegara a ayudarnos. 

A vos, que de chiquita nos hacías preguntas imposibles de responder... "¿Existe que nazcan perros gemelos?".

A vos, que te sentís un poco rara porque te gusta la escuela, hacer resúmenes y estudiar.

A vos, que estás llena de amigos por todos lados y das la vida por ellos.

A vos, que naciste justiciera de alma y ya sabemos que si no la ganás, la empatás.

A vos, que entendés de sarcasmos y humor del bueno desde que eras diminuta.

A vos... que sos ocurrente, divertida, buena gente y, encima, tengo la suerte de que seas mi hija.

A vos... ¡Felices 14, preciosa! ¡Que los cumplas muy feliz! ❤

Este post fue escrito hace varios años y hoy lo rescato para dedicárselo a ella...
A pesar de repetirle una y mil veces que "el que ríe último ríe mejor", recordarle todos los caminos allanados que tuvo y la cantidad de temores menos con que la criamos, a ella sigue sin convencerle del todo el asunto. Imagino que al igual que muchos "segundos" hubiera tenido ganas de ser la primera. Pero yo no puedo más que mirarla y sonreirle, hay cosas como ésta donde no tuve mucho que ver. ¡Salió así! Y además, "el orden de los factores, no altera el producto" pero, claro,  háganselo entender...
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"EL SEGUNDO"

El “segundo” nos encuentra menos prolijas y obsesivas…
Se aguanta más tiempo con el pañal mojado.
Come chocolate y toma mate antes del año.
No sabe de rutinas  ni de horarios fijos.

El “segundo” debe soportar bastante menos nuestros temores e inseguridades…
No corremos a la guardia por una simple fiebre.
Duerme desde que tiene un mes en su habitación.
No necesita ni adaptación en el jardín.

El “segundo” aprende a la fuerza el significado del verbo compartir…
Anda muchas veces con ropa heredada. 
Casi nunca sale solito en una foto.
Aguanta estoicamente caricias violentas y besos pegajosos de su hermano.

Y lo más importante: el “segundo” corrobora lo que ya sospechábamos (a pesar del inmenso miedo)… que es posible enamorarse de otro hijo, con la misma pasión e intensidad.

21 de febrero de 2017

"EN EL NOMBRE DEL HIJO"

                                                                                                                                                         Monique Dong

La verdad es que, por más que le dé vueltas al asunto, nunca supe por qué estábamos tan seguros de que sería un varón, y hacía años que ya teníamos pensado el nombre.

Será por eso que nos sorprendimos tanto cuando en la ecografía salió tan clarito que era una nena... "¨Y ahora? Qué nombre le ponemos?".

A mí toda la vida me gustó Violeta, y parece ser que a él también porque no hubo que hacer negociaciones de ningún tipo.

La segunda vez fue tan pronto que nos agarró sin muchas ideas de antemano...

En el taller de dramaturgia leíamos a Chejov donde Nina era la heroína de turno y a mí me encantaba!!! Y, por suerte, de nuevo hubo acuerdo.

El modo en que van a llamarse nuestros hijos es una decisión muy importante. Generalmente terminamos llamándolos con nombres que nos quedaron dando vueltas en la cabeza, por alguna razón...

Porque nos gustan como suenan, porque nos recuerdan a alguien especial o simplemente porque sí.

Inexplicable como el amor que sentimos por ellos, no?

Y ustedes... Cómo eligieron los nombres de sus hijos?

© madre in argentina
MAIRA G. + ESTUDIO BULUBÚ